• noviembre 6, 2026 1:25 PM

LIBRE OPINIÓN

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Caminos del MayabPor Martín G. Iglesias

porEditor Libre Opinión

Nov 6, 2026

Mari Hernández y familia dañan imagen de Morena

Conocí a Maricarmen Candelaria Hernández Solís (Mari Hernández) allá por el 2018, como octava regidora del Ayuntamiento de Felipe Carrillo Puerto que presidia José Esquivel Vargas (Chac-Mex), en una entrevista que le hice frente al icónico museo de Felipe Carrillo Puerto, donde le pregunté acerca de su futuro político en el naciente partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).
Muy activa y conocedora de medios de una manera técnica, salió avante, al grado que, al presentarse para la elección del 2021 como candidata a la presidencia municipal de Felipe Carrillo Puerto, ganó de manera holgada las elecciones, efecto de la simpatía popular por Andrés Manuel López Obrador, que también estuvo en las boletas electorales para la Presidencia de la República.
Pero la actual presidenta de Carrillo Puerto, se perdió en el camino y, hoy se aferra a continuar en el ámbito político, impulsada por la dirigencia estatal de Morena que preside si pareja sentimental, Johana Acosta Conrado, razón por la cual la militancia considera que “no hay piso parejo” y parece nepotismo que dicha familia quiera apoderarse de los espacios y las virtuales candidaturas.
Les abundo en el tema. Resulta que Mari Hernández ahora quiere la candidatura de Morena-PVEM-PT para la diputación federal del Distrito 02 que abarca su municipio, José María Morelos, Tulum, Bacalar y Othón P. Blanco, es legítima su aspiración; pero, parece ser nepotismo cuando su hermano David Hernández Solís busca la candidatura a la presidencia municipal de Othón P. Blanco y su prima Jaddla Soledad Pacheco Hernández, quiere quedarse con la candidatura en José María Morelos; así como tener reservada una diputación plurinominal local para ella o su pareja.
No pocos morenistas han expresado su inconformidad que esta familia Hernández se quede con dichas candidaturas, cuando hay otros militantes que tienen trabajo en territorio, pero no cuentan con los mismos recursos económicos que han amasado los Hernández Solis y los Hernández Acosta.
El llamado de los militantes es al unísono, requieren la intervención de la dirigencia nacional de Morena para detener el influyentismo, la impunidad y el nepotismo que parece ser el sello de la dirigencia estatal del Movimiento. Lo que no se dan cuenta, es que estas acciones e imposiciones dañan la imagen del partido creado por el expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Concluyo, no me corresponde a mí señalar la cascada de señalamientos de irregularidades financieras, presunto tráfico de influencias y un rápido cambio en el estilo de vida de su círculo cercano, con tinte de la corrupción de su hermano, su cuñada, su familia y a los integrantes del ‘Cartel de la Obra Pública’, usufructuando más de 3 mil 500 millones de pesos en 5 años. Menos la respuesta de los órganos fiscalizadores, quienes deben aclarar si los millones manejados y las redes tejidas alrededor de su figura representan la transformación prometida o la consolidación de un poder familiar que opera con total impunidad en el corazón maya de Quintana Roo. Ahí se las dejo…
SASCAB
Por cierto, una práctica a la que recurren algunos ayuntamientos es a solicitar un préstamo para pagar durante el periodo que les corresponde, acción que no es necesario que pase por la Legislatura en turno, pues no va más allá de su periodo. Eso fue lo que hizo ayer el Cabildo de Tulum, quienes aprobaron un nuevo financiamiento por hasta 75 millones de pesos, cuando el Ayuntamiento está por concluir el pago de otro crédito de 50 millones contratado en 2025.
La razón es sencilla, la caída en la recaudación, en medio de una desaceleración económica y turística derivado de diversos factores, entre ellos el principal por el recale masivo de sargazo. Este nuevo crédito deberá liquidarse durante el primer semestre de 2027.
Otra práctica para allegarse de recursos, es que soliciten al gobierno del Estado un adelanto de sus participaciones federales, que no deben superar más del 50 por ciento de lo que está presupuestado.
Lo cierto es que si no hay turismo, no hay de dónde pagar impuesto, pero algunos gobernantes no lo entienden. Al tiempo…