El 70% del recurso público estatal y el 95%
del federal se ha destinado a empresas foráneas.
La asignación de estos proyectos, una de las últimas oportunidades de la actual administración para reactivar la economía de la zona sur.
Se advierte caída del 7% en el empleo formal
y alarmante crecimiento de la economía informal en la región.
CHETUMAL, QUINTANA ROO, 2 de septiembre de 2026. — El Centro Empresarial Coparmex Chetumal, Bacalar y Mahahual informa que firmas locales se encuentran preparadas para participar en los proyectos del Barrio Mágico de Chetumal y la Plaza del Faro en Mahahual, proyectos que, en conjunto, representan una inversión pública de 137 millones de pesos.
Josué Osmany Palomo Hoil, dirigente de esta representación empresarial, señaló que la ejecución de esta inversión durante lo que resta de la actual administración, conforme a la licitación SEOP.LPN-FIBETUC-031-2026 publicada en un diario local, constituye “la última oportunidad que tiene el Gobierno del Estado para cumplir con su promesa de reactivar la alicaída economía de las empresas locales y regionales”.
IMPACTO ECONÓMICO Y LABORAL EN EL SUR DEL ESTADO
Si bien el centro patronal reconoce que ha existido un ligero incremento en la participación de firmas locales durante esta administración, el estancamiento económico es evidente. Los registros patronales ante el IMSS reportan una caída del 7% en los puestos de trabajo formales, pasando de 46,500 a 42,000 plazas en el último año.
Este declive, originado en parte por la conclusión de contratos temporales del Tren Maya, se ha agravado profundamente porque las grandes inversiones privadas programadas para el Polo de Desarrollo Económico de Chetumal y, en general, para la zona sur del estado, se encuentran “en pausa o a la expectativa” por la incertidumbre política, la ausencia de certidumbre jurídica, las condiciones burocráticas y fiscales en el ámbito federal y el creciente problema de inseguridad, extorsión y cobro de piso.
Palomo Hoil ejemplificó el caso de Perfect Day como “una muestra de la caída de una inversión millonaria que iba a producir en cascada beneficios para múltiples sectores, proveedores y población en general. Este tipo de decisiones son las que han provocado un panorama incierto y confuso para el capital privado que, por el momento, está en modo pausa”.
Como consecuencia de esta atonía, la economía informal ha crecido de manera exponencial, abarcando ya el 54% de la actividad regional y dejando a aproximadamente 461,000 trabajadores en el estado sin seguridad social ni prestaciones de ley.
“Este espejismo laboral nos afecta a todos, ya que conlleva el incumplimiento de medidas de seguridad, la evasión de impuestos y la caída de los recursos públicos”, detalló el dirigente. Además, alertó sobre el costo social de esta parálisis, advirtiendo que las trabas gubernamentales frenan el emprendimiento y elevan los índices de pobreza, superando el alcance de los programas sociales.
DESIGUALDAD EN LA ASIGNACIÓN DE OBRA PÚBLICA
La Coparmex expuso con preocupación que, en lo que va de la actual gestión, la distribución de la inversión pública ha marginado significativamente al empresariado local:Recursos Estatales: El 70% del presupuesto se ha canalizado a constructoras foráneas, beneficiando a empresas como Construindustrial y de Servicios SIMMA (Tabasco), así como Construservicios ESL y AF Instalaciones (Querétaro). Solo el 30% ha sido ejecutado por empresas locales. Recursos Federales: El escenario es aún más adverso, ya que el 95% de la infraestructura de salud ha sido adjudicada a compañías de otros estados. Proyectos de alto impacto, como la ampliación de la clínica del ISSSTE en Chetumal (1,500 MDP) y la construcción del nuevo Hospital General de Felipe Carrillo Puerto bajo el modelo IMSS-Bienestar (más de 1,000 MDP), fueron entregados a consorcios con sedes en la Ciudad de México, Mérida, Puebla, Chiapas y Veracruz.
LLAMADO A LA ACCIÓN
Para revertir la desaceleración económica de la zona sur, la Coparmex enfatiza que la solución de fondo es detonar la inversión privada. Sin embargo, la dirigencia subraya que esto únicamente será posible si se construye “un entorno de confianza, con seguridad, certeza jurídica, instituciones sólidas, reglas claras y una regulación eficiente”.
Las empresas locales están listas para participar en el mejoramiento de la infraestructura turística urbana, esperando que las autoridades prioricen el bienestar, el desarrollo y la retención de la derrama económica en el sur de Quintana Roo, finalizó Josué Osmany Palomo Hoil.
