La senadora y fundadora de Morena en Quintana Roo propone reformar la Ley General de Salud para fortalecer la detección temprana de la pérdida auditiva en recién nacidos y prematuros; busca que el diagnóstico y la atención no dependan de la capacidad económica de las familias.
Cd. de México; a 26 de octubre de 2026.– La detección oportuna de la pérdida auditiva en la primera infancia llegará al centro del debate legislativo con la iniciativa que presentará la senadora Anahí González, fundadora de Morena en Quintana Roo, para reformar el artículo 61 de la Ley General de Salud e incorporar expresamente el tamiz auditivo neonatal antes del primer mes de vida. La propuesta también contempla el tamiz auditivo para bebés prematuros, con el propósito de detectar y atender oportunamente la disminución auditiva y la hipoacusia en todos sus grados.
El planteamiento pone el foco en una prueba sencilla, no invasiva y de corta duración, capaz de identificar posibles alteraciones auditivas cuando todavía existe una ventana fundamental para el desarrollo del lenguaje. La iniciativa advierte que, sin un diagnóstico oportuno, niñas y niños pueden enfrentar dificultades de comunicación, aprendizaje e integración social, mientras sus familias afrontan consecuencias emocionales y económicas que podrían reducirse con una intervención temprana.
De acuerdo con los datos expuestos por la legisladora, en México aproximadamente 2.3 millones de personas viven con discapacidad auditiva y cada año nacen entre 2 mil y 6 mil niñas y niños con sordera congénita. Además, señala que cerca del 60 por ciento de los casos de pérdida auditiva infantil se relacionan con causas evitables, lo que refuerza la importancia de la detección y la atención desde los primeros días de vida.
Más allá de la aplicación de una prueba, la iniciativa plantea que el diagnóstico debe estar acompañado de tratamiento, rehabilitación y orientación a las familias. En ese sentido, Anahí González vincula su propuesta con la Revolución del Bienestar, al sostener que la prevención y la atención de la discapacidad deben entenderse como una inversión social y no como un gasto, bajo el principio de que el acceso a la salud no puede depender del bolsillo de cada familia.
Con esta reforma, la senadora busca establecer en la ley una garantía de atención temprana para cada recién nacido, desde Cancún y Chetumal hasta las comunidades de la zona maya y el resto del país. El planteamiento coloca en la agenda legislativa el reto de convertir la detección auditiva neonatal en una oportunidad efectiva de desarrollo, comunicación e inclusión, para que ninguna niña o niño quede atrás por una condición que pudo identificarse a tiempo.
